26 may. 2011

Capítulo 5


Me desperté debido a la luz. Ya había amanecido. Sentía una gran presión sobre las piernas, me incorporé y descubrí a Black tumbado encima. Miré a los lados y Jake no estaba.
Anoche me dormí con Black y desperté con Jake y luego me dormí con Jake y ahí estaba Black. El aludido abrió los ojos y se acercó a lamerme la cara.
-Para, Black, para- y me hizo caso. Se quedó mirándome como si esperara a que le diera algo, entonces recordé la conversación que tuve anoche con Jake.
-Si, te estoy intentando decir algo- suspiró- bueno no, intento que lo adivines, que te des cuenta de algo.
-¿De qué?
-¿Qué parte de intento que lo adivines no has entendido?
En ese momento me encajaron las piezas; Black no era un perro, por eso no ladraba era un lobo y más concretamente era Jake. Me puse seria, le señalé con un dedo y le dije:
-Ya te vale… preferías acercarte de nuevo a mí así, en vez de cómo…. como…. Yo, bueno como humano. Después de todo este tiempo…. Tú y yo vamos a tener una conversación.
Me levanté y me fui a dar una vuelta por el bosque para que se me pasara el enfado. Cerca de un arrollo vi una roca bastante grande y me subí a ella. Al rato apareció Jake.
-¿Qué quieres?- Le pregunté de mala manera.
-Hablar, quería….
-Ahora quieres hablar ¿no?- Le interrumpí- ¿y qué pasa si yo ahora no quiero?
-Por lo menos escucha lo que tengo que decir.
-¿Para qué? ¿Para que me digas que lo has hecho para protegerme? ¿Protegerme de qué? Porque que yo sepa durante todo este tiempo no has estado ni tu ni tu queridísimo hermanito para protegerme.
-Eso es lo que tú crees.
-Si, es lo que creo, porque nadie me dijo nada antes de desaparecer.
-Te recuerdo que fuiste tú la que te marchaste.
-Si, fui yo ¿y no sabes por qué lo hice? ¿Puede que porque tu hermano se portó como un cabrón? Si, creo que fue por eso.- Se me hizo un nudo en la garganta al recordarlo. Nos quedamos los dos en silencio mirándonos a los ojos.
-Lo siento- dijo- pensé que sería más fácil estar a tu lado sin que supieras que era yo.
-¿Qué pensabas hacer cuando nos fuéramos?
-Pensaba volver a Las Piedras.
-Claro, volver como si nada, muy buena idea.
-Eva, -dijo acercándose- no te enfades, pensé que sería mejor.
-Pues pensaste mal- contesté mientras intentaba bajarme de la piedra.
-¿Necesitas ayuda?
-No, yo puedo- nada más decir esto, apoyé mal el pie y no acabé en el suelo porque Jake me cogió antes- gracias, ya me puedes bajar.
-¿Y si no quiero hacerlo?- Preguntó sonriendo.
-Bájame, no estoy para bromas- como no me bajaba empecé a dar patadas y a removerme, pero no funcionaba- ¿qué quieres que haga para que me bajes? Espera, no me lo digas, ¿quieres que te rasque detrás de la oreja y te diga: buen chico? Si esperas que haga eso, ya puedes esperar sentado.
-¡Cómo te pones! No es para tanto- dijo mientras me bajaba.
-No es para tanto dice, lo que me faltaba. Déjame un rato ¿vale?- Y me marché. La verdad si que me había pasado, Jake lo hizo así porque pensó que sería lo mejor para mí ¿pero no pensaría que habría sido mejor si hubiese aparecido el en persona? Al fin y al cabo, iba a volver a las piedras….
Llegué donde habíamos montado el “campamento” me metí en el saco y cerré los ojos.

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