5 sept. 2012

Capítulo 21 ( II )



 SIIIIIII ha llegado el siguiente capítulo de Los Hermanos Smith después de taaaaanto tiempo!!! Fiestaaa!! En serio, he tenido algunos problemillas con la inspiración, pero parece que ya están solucionados a si que dentro de poco (no se exactamente cuanto) habrá otro capítulo. Intentaré subir como mínimo un capítulo cada mes.
Espero que os guste! y ya sabéis que podeís comentar (soy una pesada, siempre con lo mismo...)

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-¿Has dicho algo?- Le pregunté, le había oído perfectamente, pero quería ver si volvía a repetirlo o si decía algo más.
-Me has escuchado perfectamente, como lo estas haciendo ahora.
-¿Qué has dicho?- Tenía que seguir insistiendo, a lo ,mejor tenía suerte.
Entré en la casa y me acerqué a él.- ¿Qué? Es que no te he oído.
-Quieres que lo repita ¿verdad?- Dijo esbozando una sonrisa . Asentí- quédate.
-Pues aquí estoy- dije sonriendo- ¿qué hacemos?
-Puedes empezar por hacer algo para que no entre el sol.
-Vale, lo hago si tú después me respondes una pregunta- le dije poniendo mi mejor cara de no haber roto ningún plato en toda mi vida (gran mentira).
-No sé qué estarás tramando… pero quiero poder andar tranquilamente por mi casa. Vale.
Bajé todas las persianas y cerré la puerta, que todavía seguía abierta.
-Ya está. ¿A dónde fuiste antes de atacarme?
-¿Por qué insistes?- Se levantó.
-¿Por qué no contestas?- Empezó a andar de un lado a otro- ¿Tyler estás bien?
-No, no lo estoy.- Se paró frente a mí, me miró a los ojos.- ¿Crees que si yo hubiera hecho que nos atacaran me habría quitado el anillo y me habría golpeado? No, yo no lo hice.
-Vale, pero eso no responde a mi pregunta.- Suspiró.
-Esta bien, me fui a dar una vuelta y…
-¿Y?
-Segunda pregunta- dijo sonriendo- sólo te iba y voy a contestar a una pregunta.
-Vale.- Sonreí y me fui a subir las persianas. Tyler intentó evitar que subiera la segunda con tanta suerte que le dio el sol.
-¡Joder!- Se apartó rápidamente al tiempo que yo bajaba la persiana.
-Lo siento.
-¿¡Que lo sientes!? ¡Los has hecho a propósito!
-¿Qué pasa? ¿Qué sólo puede jugar tú? No, no. Lo he hecho a propósito sí, pero tú has sido el que se ha acercado sabiendo lo que podía pasar.
-Lo que no sabía era que seguirías tan estúpida que seguirías subiendo la persiana estando yo a tu lado.
-Te lo tienes merecido, por idiota. Y estúpida quien yo te diga- me subí a su habitación, subí todas las persianas y me tumbé en la cama.
-Eva, se que puedes oírme. Baja ahora mismo.- Hice caso omiso.
-Voy a subir.
-Atrévete; eso si, si te haces daño no me eches la culpa, el estúpido serás tú.
En ese momento llamaron a mí teléfono que por alguna razón estaba en la mesilla.
-¿Hola?
-¿Estás bien Eva?, Soy Will.
-Si lo estoy. ¿Por qué lo preguntas?
-Tom se ha encontrado con el hombre lobo en el Destiny, le ha contado lo que ha pasado, luego me ha llamado, me lo ha contado y se ha ido hacia allí.
-Si, estoy bien. Gracias por preocuparos.
-¡Qué bajes ya!- Gritó Tyler.
-¿Seguro?
-¿Lo dices por- me aparté un poco el teléfono y grité- el estúpido- Melo acerqué otra vez- que está gritando? Todo controlado.
-Ok. Pero ten cuidado. Bye!.
-Hasta luego- colgué y lo volví a dejar en la mesilla.
-Algún día tendrás que bajar.
-no te preocupes por eso, -oí la moto de Tom. Me asomé a la ventana.
-¡Tom! No entres. Ponte ahí abajo y cógeme si me caigo.
-¿Vale?- Respondió.
-Gracias.- Salí fuera, descendí y extrañamente no me caí.
-Me tienes que explicar esto- dijo Tom.
-Cuando lleguemos al Destiny.
-Sí señora.

22 abr. 2012

Capítulo 21


Primero de todo, siento mucho, muchísimo la espera, pero llevo una temporada en la que no consigo avanzar nada, todo lo que escribo acaba borrado.
No se cuando subiré el siguiente capítulo, espero que sea pronto, porque parece que la inspiración vuelve.
Y por último, espero que os guste este capítulo, aunque es un poco  bastante largo, pero ya entenderéis el por qué. Y ya sabéis, podéis comentar, que no me como a nadie.

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Abrí los ojos lentamente, había mucha luz, esperé hasta que se me acostumbraron los ojos. Estaba tumbada en el césped, rodeada de cristales rotos que eran de una ventana que parecía ser del salón de la casa de Jake y Tyler. Me levanté poco a poco, me dolía por la zona donde están la costillas. Tenía una fisura en una costilla o algo por el estilo.
Me asomé por la ventana y no vi a nadie. Quería una explicación de cómo había acabado en el césped, aunque me lo imaginaba, seguramente Tyler enfadado como estaba me había arrojado por la ventana para demostrar lo malo que era.
Entré por la puerta. Todo estaba revuelto, había un par de sillas rotas, una mesa, parecía que había pasado un mini tornado dentro de la casa. Para hacer esto, Tyler sí que debía de estar enfadado…No se oía nada. Subí arriba para ver si encontraba a algún hermano, pero no había nadie.
-¿Hola? ¿Hay alguien?- Grité para asegurarme de que no había nadie, como respuesta comenzó a sonar un teléfono.
Encontré el teléfono en la cocina, en el suelo. Parecía mi móvil, llamaba un desconocido, lo cogí.
-¿Hola?- La línea se quedó en silencio.
-¿Eva?
-¿Quién quiere saberlo?- Otra vez silencio. Se escuchó como si alguien estuviese corriendo con el teléfono.
-Henry, creo que es ella- dijo alguien cerca del teléfono.
-¿Quién eres?- Volvió el silencio y al rato colgaron.
Henry, ese nombre lo había oído en otra ocasión… ¿estaría relacionado? ¿Sería él quién había llamado? ¿Cómo sabía mi nombre? ¿Quién sería Henry? Se podrían haber equivocado de número... Un ruido que venía de abajo rompió el hilo de mis pensamientos.
Abajo era el único lugar donde no había mirado. Busqué alrededor en busca de algo que pudiera utilizar como arma. Cogí una pata de una silla.
Comencé a bajar, con el corazón acelerado, no sabía qué era lo que me podía encontrar. Pero lo que encontré no fue nada relacionado con lo que pensaba que podía ser. Tyler estaba boca arriba, parecía dormir y junto a él, estaba Jake llorando. Me imaginé lo peor. Bajé lo que quedaba de escalera corriendo para llegar lo antes posible junto a ellos. Jake no advirtió mi llegada hasta que hablé.
-¿Esta…vivo?- Pregunté. Jake levantó la cabeza y me miró.
-Ty, despierta, la estoy viendo- comenzó mientras le caían lágrimas por la cara.
-Claro que me estas viendo, estoy aquí. ¿tu hermano esta vivo?- Volví a preguntar, él soltó una carcajada.
-Me está hablando, pero yo se que no puede ser real ¿verdad Ty?
-¿Cómo qué no puede ser real?- Pregunté incrédula.- Estoy aquí ¿no me ves?
-No, no puede ser. ¡No eres real!- Gritó- ¡Tyler despierta de una maldita vez!- Volvió a gritar y siguió llorando- no, no me dejéis todos- y empezó a zarandear a su hermano.
-Jake, Jake para- no me hacía caso- ¡Jake estate quieto que le vas a hacer daño!- Grité enfadada. Me miró y sonrió.
-Estaba tan guapa cuando se enfadaba, ¿verdad Ty?- Le pellizqué en el brazo. Abrió los ojos como platos- esto ha sido tan real…
-Si, tan real como que es real, estoy aquí Jake.
-No puede ser, oí como decían que no respirabas… ¡los oí!
-Pues mintieron, porque que yo sepa estoy viva, dolorida, pero viva.
-No, no mintieron. Cuando se fueron fui a comprobarlo, y no respirabas.
-No lo mirarías bien, porque estoy viva y respiro.- Soltó a su hermano y lentamente se acercó a mí y me abrazó como si me fuera a evaporar.- ¿Ves? Soy sólida- le dije sonriendo.
-Si, y respiras- me miró sonriendo- me alegro mucho- volvió a abrazarme. Al rato se apartó y comenzó a llorar a lágrima viva.
-Eh, venga, no llores…. Estoy bien- intenté animarle abrazándole otra vez. Me aparté un poco para mirarle a la cara, pero abrazándole aún- ¿sabes? Nunca pensé que abrazaría a un hombre lobo que está llorando.
Soltó una gran carcajada. Juntó su frente con la mía y estuvimos un rato en silencio, hasta que Jake lo rompió.
-Te he echado de menos- y volvió a abrazarme.
-Siento interrumpir…pero ¿me ayudáis a levantarme?
-¡Ty! ¡Estas vivo!- Gritó Jake mientras se acercaba a su hermano para ayudarle.
-Vivo, vivo no; Llevo unos cuantos años muerto… y lo más importante, no me late el corazón.
-Me has entendido- dijo antes de abrazarle.
-Estas mimoso ¿no?
-Pensaba que habíais muerto.
-Yo técnicamente lo estoy. Espera ¿has dicho habíais?- Me miró.
-Si, les oí decir que no respiraba y después lo comprobé- justificó Jake.
-Pues ahora si que lo hago- añadí. Tyler se acercó a mí y comenzó a examinarme. Me aparté- ¿qué haces?
-Comprobar que estas bien- contestó.
-¿Ahora te preocupas por mí?- No dijo nada.
-¿Qué ha pasado entre vosotros? Porque tengo la sensación de que me he perdido algo- dijo Jake.
-Pregúntaselo a tu hermano.
-¿Podéis explicármelo?- Insistió Jake.
-Que a tu hermano le dio por enseñarme lo malo que es.
-A lo mejor por eso sigues viva.
-¡Y lo suelta tan tranquilo! Desde luego ahogar a alguien y después tirarlo por la ventana es un buen método.
-¿¡Qué has hecho qué!?- Jake tenía los puños apretados como la mandíbula.
-Primero, yo no te tiré por la ventana y segundo no te ahogué, simplemente hice que te desmayaras.
-Lo que tu digas. Sólo quiero que me expliques por qué he despertado fuera, enfrente de la ventana y rodeada de cristales.
-Yo también quiero escuchar la explicación- dijo Jake
-Hermanito, se supone que me tienes que apoyar- le dijo mientras le pasaba el brazo por los hombros.
-Si, se supone, pero justo después de vuestra discusión, cuando te fuiste- se quitó el brazo de encima y se puso enfrente de él justo después ¿nos atacan? Y antes de eso, la atacas- dijo señalándome- me gustaría oír una explicación.
-¿Estas insinuando que esto ha sido culpa mía?
-Eso lo has dicho tú, no yo.
-No me esperaba esta falta de confianza de vuestra parte- dijo antes de ir hacia las escaleras.
-Pero no contestas, te vas- le dijo Jake. Tyler siguió su camino.
-Tiene razón, tendríamos que confiar en él- le dije a Jake.
-No lo tengo yo tan claro, deberías darme la razón, te ataca y luego nos atacan a todos, es muy raro. Y encima no nos responde, con eso lo que hace es que desconfíe más.
-¡Mierda!- Se oyó que gritaba Tyler seguido del sonido de algo al romperse. Jake y yo subimos corriendo.
Nos encontramos a Tyler sentado en la mitad de las escaleras.
-¿Qué te ha pasado?- Preguntó su hermano.
-Creo que te lo diré para que puedas confiar en mí- comenzó- me han quitado el anillo- dijo enseñándonos la mano- no habrás sido tu ¿no? Contestes o no, yo seguiré confiando en ti hermanito, eso es lo que hace la familia.
Jake abrió la boca para decir algo pero la cerró y salió de la casa.
-¿Tu también vas a irte?- Preguntó.
-Pensaba ir a casa y cambiarme, pero si quieres me quedo.
-No quiero que te quedes porque pienses “pobrecito vampiro que no puede darle el sol, voy a quedarme para hacerle compañía y seguir desconfiando de él”.
-¿Quieres que me quede o no?- Le pregunté obviando su comentario. Como no contestó me fui hacia la puerta.
-Quédate- dijo cuando estaba cruzando la puerta.

22 feb. 2012

Capítulo 20


Por fin un nuevo capítuloooo!!! Y como llevo mucho sin publicar, es un poco más largo de lo normal, espero que os guste y ya sabéis, podéis comentar, que no muerdo =D
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Eran alrededor de las ocho y media y el local estaba lleno, los gemelos se fueron un momento y me quedé sola viendo como la chica que estaba antes en la barra no podía con todo ella sola. Me acerqué a ella y la pregunté si necesitaba ayuda, de lo cual me arrepentí enseguida.
-Si, ¿tienes experiencia?
-No, pero siempre hay una primera vez para todo- contesté sonriendo. Me pasó un bloc de notas y un boli.
-Ve a anotar lo que quieren.
-Marchando- fui de mesa en mesa apuntando lo que querían, iba a la barra, lo recogía y lo llevaba a la mesa. Estuve un rato así hasta que una mano en mi hombro me paró.
-No deberías estar haciendo esto- me giré.
-¿Por qué? Sólo ayudo.
-Porque es mi trabajo y si lo sigues haciendo no me pagarán y no podré pagar mi casa y nos tendremos que ir.
-¿Desde cuándo trabajas aquí, Jake?
-Desde que llegué.
-¿Y por qué no me habías dicho que esto existía?- Pregunté molesta.
-Lo dicho, complejo de periodista- interrumpió Will. Miré mal a los dos y salí por la puerta, enfadada, muy enfadada. Decidí dar una vuelta por los alrededores y luego volver dentro.
Me metí por un callejón al que daban las puertas traseras de algunos locales de la zona. Noté como al rato de entrar en el callejón mis sentidos se intensificaron y como gracias a ello, pude ver a cuatro chicos que aparecieron de la nada. Llevaban vaqueros y sudaderas con las capuchas puestas y tenían aproximadamente mi altura. Comencé a andar más rápido pero dos de ellos me cortaron el paso.
-Vamos a hacer esto de la forma más fácil ¿vale chica?- Dijo uno de ellos. El otro me agarró del brazo y deslizó uno de sus dedos por mi cuello, hasta llegar al hombro. Comencé a ponerme nerviosa y el que habló lo notó- vaya, vaya... esta nerviosa...
-Huelo su miedo- dijo otro.
-¿Qué es lo que queréis? No llevo nada de valor encima- dije lo más tranquila que pude. Al decir eso, algo en mi cabeza hizo un clic y el chico que me sujetaba el brazo estaba en el suelo. Miré a los otros dos y en sus rostros pude diferenciar sorpresa y odio. Al ver a su compañero en el suelo se lanzaron a por mí y no sé cómo conseguía esquivar sus golpes a diferencia de ellos con los míos. Me sentía como si dentro de mí estuviera otra persona que estaba luchando con mi cuerpo mientras que yo lo veía todo.
Mientras esto ocurría oía como ocho pies se acercaban corriendo.
Llegó un momento en el que ninguno de los chicos se levantó de nuevo. Miré hacia las cuatro personas que estaban en la entrada del callejón.
-Como para meterse con ella- dijo Will.
-Yo ya lo sufrí- contestó su hermano.
-¿Estas bien?- Preguntó Will acercándose a mí.
-No lo sé, solo quiero irme a casa- contesté.
-Te acompaño- se ofreció Tyler- vosotros tenéis que averiguar quiénes son esos- añadió señalando con la cabeza a los cuatro chicos del suelo.
Comenzamos a caminar hacia su coche en silencio y así nos mantuvimos hasta que entramos en él.
-¿Qué hacías en el callejón tu sola?- Preguntó preocupado.
-¿Por qué no me dijisteis que existía el Destiny?
-Yo he preguntado primero.
-Y yo después, ¿nunca has oído eso de que los primeros serán los últimos?
-No, porque es al revés- contestó sonriendo.
-Como sea, ¿me puedes contestar?
-Contéstame tú primero.
-Vale, me voy andando, así me da el aire- cuando fui a abrir el coche, Tyler lo cerró.- Abre.
-¿Y sino qué? A mi no me vas a ganar a cabezonería, te lo aseguro. Además ya sabes lo que tienes que hacer para que te abra, contesta.- En ese momento comenzó a dolerme la cabeza.
-Me esta empezando a doler la cabeza, llévame a casa, por favor.
-No vas a hace que pique.
-Te lo estoy diciendo total...totalmente en serio- notaba como si alguien estuviera intentando reducir la cabeza. Me llevé las rodillas al pecho y apoyé la cabeza en ellas.
-Venga, deja de fing....
-¡Vampiro, Eva! Necesitamos vuestra ayuda- interrumpió Will, que tenía un trozo de tubería lleno de sangre en la mano.
Cuando Tyler quitó el cierre salimos los tres corriendo hacia el callejón.
Mientras corría, seguía sintiendo el dolor de cabeza. Poco a poco fui quedándome atrás, comenzaba a faltarme el aire. Me apoyé en la pared. Me costaba respirar, el corazón me iba a mil y sentía un martilleo continuo en la cabeza. Me deslicé hasta el suelo y recogí mis piernas hacia el pecho con mis brazos e intenté tranquilizarme respirando hondo. Pero no lo conseguía, lo que conseguía era respirar más rápido lo que hizo que finalmente acabara hiperventilando. Estuve un rato así hasta que apareció Tyler.
-Con que estabas aquí ¿eh?- Comenzó, pero cuando se dio cuenta de que lo estaba pasando mal, me cogió en brazos, me llevó al coche y volvió a desaparecer.
Al rato de estar en el coche, comencé a relajarme un poco. Tyler tardaba mucho en volver, tanto que me quedé dormida esperándole a pesar del dolor de cabeza.

Alguien me llevaba en brazos, abrí los ojos y le vi, me estaba sonriendo.
-¿Te despiertas ahora? Justo en el momento en que te iba a dejar en la cama para que estuvieras más cómoda.
-En ese caso te dejo que me lleves.
La habitación en la que entramos me sonaba de algo, pero no recordaba de qué. Me dejó en la cama y se disponía a salir cuando dije:
-No te salgas, por favor, no me dejes otra vez- se acercó a la cama.
-Tengo que hacerlo, ya estas preparada.
-¿Preparada para qué?
-Para lo que eres. Te deseo mucha suerte Eva.- Me dio un beso en la frente y desapareció cuando atravesó la puerta.
Abrí los ojos, la habitación estaba a oscuras, pero había alguien a mi lado, dándome la espalda y a quién estaba abrazando.
-¿Pablo?- Pregunté, pero enseguida me arrepentí. Pablo no estaba, se había ido. Pero la habitación en la que me encontraba era la misma en la que él me había dejado. Zarandeé a la persona que tenía al lado, podría ser Pablo. Se incorporó muy deprisa.
-¿Qué pasa?
-¿Tyler? ¿Qué haces aquí?
-¿Qué versión quieres, la larga o la corta?
-Las dos- dije sentándome en la cama.
-La corta es que resulta que esta es mi casa- ¡por eso me sonaba la habitación!- Y la larga es que cuando dejaste K.O. a aquellos tipos me ofrecí para llevarte a casa, pero tuvimos que esperar porque Will necesitaba ayuda. Te medio desmayaste, te dejé en el coche para avisar a los demás de cómo estabas y cuando volví estabas dormida. Después te traje aquí, te dejé en la cama y cuando me iba a ir me agarraste del brazo y me dijiste que no me fuera, por lo que me quedé aquí.- Me quedé pensando en lo que había dicho, prácticamente había descrito mi sueño solo que en mi sueño no le agarré el brazo a Pablo.- Es posible que no me agarraras del brazo...- dijo sonriendo.
-Vamos que querías dormir conmigo ¿no?- Dije mirándole.
-No, es que no estabas bien y quería que no te pasara nada- seguí mirándole- bueno, también.
-¿Y tu hermano?- Miró el reloj.
-Seguramente durmiendo ¿por?
-¿Entrenamos?- Si era verdad lo que me había dicho Pablo en el sueño, estaba preparada para ser la cazadora, tenía canas de probarlo.
-Definitivamente te has dado un golpe en la cabeza- negué sonriendo.
-Venga pégame.
-No lo voy a hacer- dijo sentándose también en la cama- y creo que tú deberías seguir durmiendo.
-Si no me vas a pegar tú, te pegaré yo- me estaba comportando como una niña pequeña.
-No, no lo vas a hacer.
-¿Cómo sabes que no lo voy a hacer?- pregunté sonriendo, a la vez que le daba un pequeño empujón en el hombro.
-No sigas porque no vas a conseguir nada- sonrió de lado.
-¿Estas seguro?- Le tiré una almohada, la esquivó y cayó al suelo.
-Segurísimo- me levanté de la cama y empecé a dar vueltas por la habitación- ¿por qué quieres que te pegue?
-Para comprobar una cosa.
-Si quieres comprobar que eres la cazadora, solo tienes que pedírmelo- dijo sonriendo, pero cuando se dio cuenta de lo que había dicho se le borró la sonrisa inmediatamente.- ¡Mierda!
-¿Cómo sabes eso?- pregunté parándome en seco.
-Sé muchas cosas.
-¿Sabías lo que me estaba pasando cuando estaba en tu coche y no me dejabas salir?- Pregunté enfadada- y no cambies de tema.
En cuanto dije eso, se levantó de la cama y salió de la habitación.
-¡Tyler, vuelve y contéstame!- Grité esperando que se girara y volviera, pero no lo hizo, me levanté y fui tras él.- ¡Tyler!- Le agarré de un brazo y conseguí que se girara- ¿lo sabías o no? Sólo quiero saber eso.- Respiró hondo un par de veces antes de hablar.
-No, no lo sabía- dijo mirándome a los ojos- me lo dijeron Will y Tom. No entiendo cómo has podido pensar que si lo hubiera sabido en el coche no habría hecho nada.- Apartó su brazo y se fue. Intenté seguirlo, pero Jake me detuvo.
-Necesitar estar un rato solo.
-Entonces me quedaré a esperar a que vuelva- dije mientras me sentaba en medio del pasillo.
-No digas tonterías, tienes que dormir, venga- dijo tendiéndome una mano pasa ayudarme a levantarme- levanta.
-Que no Jake, me voy a quedar a esperarlo, no tendría que haber dicho algo, quiero arreglarlo.
- Lo he oído todo y creo que te has pasado un poco, Tyler se preocupa por ti casi o más, bueno igual que lo hago yo.- Dicho esto se fue.

Tyler tardaba en volver, bajé a la cocina a por algo de beber, cuando cerré la puerta del frigorífico, apareció Tyler.
-Me has asustado.
-¿Ahora te asusto?- Preguntó en tono de burla.- Claro, como Tyler es un vampiro, es una mala persona ¿no?- Dijo acercándose a mí, como un depredador se acerca a su presa.
-Yo no he dicho eso- dije retrocediendo poco a poco.
-No, tienes razón, no lo has dicho pero estoy seguro que lo has pensado y más de una vez.
-Estas muy equivocado si piensas eso- de pronto ya no estaba frente a mí, y noté cómo me agarraba de la cintura y se acercaba a mi, por la espalda.
-Eso no es lo único que pienso- me susurró al oído mientras una de sus manos comenzaba a descender.
Fue un acto reflejo, me giré y le di un tortazo. Por su rostro primero pasó la sorpresa, luego la ira y por último uno que no supe identificar. Soltó una carcajada, muy siniestra que hizo que me arrepintiera de lo que había hecho y que una vocecita en mi interior gritara que me alejara de allí ahora mismo.
-Niña estúpida.
Una parte de mí quería hacer caso a la vocecilla y salir corriendo, pero otra parte (la parte de la cazadora) quería plantarle cara.
-¿Ahora soy estúpida?- La parte de cazadora ganó.
-Si lo eres- me agarró del cuello- sólo una niña estúpida como tú podría cabrear más de lo que esta a un vampiro- estaba comenzando a tener problemas para respirar.
-Ty….Ty….Tyler n….no….puedo….resp….respirar- le dije como pude.
-¡Anda! Ahora no puede respirar- dijo burlándose- pobrecita…
Intenté que quitara la mano.
-No lo intentes, no lo vas a conseguir, en cambio vas a ver lo mala persona- se quedó un rato en silencio- mejor dicho, vas a ver lo malo que puedo llegar a ser- y agarró más fuerte mi cuello y me levantó.
Cada vez me costaba más respirar, hasta que todo se volvió negro.

18 ene. 2012

Capítulo 19

Mi madre me despertó a las doce, metiéndome prisa para que me duchara y vistiera porque a las dos había quedado con una antigua amiga suya que había vuelto de Reino Unido.
Cuando estábamos entrando por la puerta del restaurante, me llegó un sms de Tom: “No nos conocemos”. ¿No nos conocemos? ¿A qué venía eso?
Llegamos a la mesa, nos sentamos a esperar a la amiga de mi madre.
-No se si te lo había dicho- comenzó mi madre- Elena tiene dos hijos.
-No, no me lo habías dicho mamá, pero gracias por avisar.
Cuando llegó Elena, entendí el mensaje de Tom. Ellos eran los hijos de Elena.
Durante la comida mi madre estuvo todo el rato hablando con Elena, mi padre de vez en cuando hablaba, pero eso era todo.
Ya íbamos por el postre cuando Elena se dirigió a mí.
-Ahora que estas de vacaciones, podrías enseñarles Madrid a mis hijos- miré a los gemelos que a su vez estaban mirando a su madre como si les estuviera poniendo en ridículo.
-Si ellos quieren no tengo ningún problema.
-Cuando terminéis de comer podéis empezar.- Parecía que quería librarse de nosotros.
-Vale.
Al terminar, nos levantamos y salimos. Estábamos bajando la calle donde se encontraba el restaurante cuando le pregunté a Will:
-¿Tu madre quería echarnos?
-No,- se encogió de hombros- querría hablar con tu madre de cuando eran jóvenes.
-¿Sabíais que era hija de la amiga de vuestra madre?- Pregunté.
-¡Eva! ¿Qué haces por aquí?- Interrumpió Jake.
-Nada, que acabo de terminar de comer con mis padres y una amiga, cuyos hijos son estos dos- dije señalando a los gemelos.- ¿Y tu?
-Comprando unas cosillas.
-¿El día uno de Enero? ¿Hay algo abierto?
-Aunque parezca mentira, lo hay. Por cierto, hola- saludó- ¿qué hacéis aquí?
-Trabajo- dijo Will a la vez que yo decía “te lo he dicho antes”
-Entiendo- contestó Jake- me tengo que ir, ya nos veremos.- Dijo marchándose por donde había venido.
-¿Trabajo? ¿Cuál es ese trabajo?- Pregunté.
-Ya se qué regalarte algún día- dijo Will, Tom y yo le miramos con cara de no entender nada- si, una libreta para que apuntes todas las respuestas de tus preguntas.
-¡Qué gracioso!- Dije en tono irónico.- En serio me lo vais a decir ¿o no?
-No- dijeron los dos a la vez y sonriendo.
-En ese caso podéis conocer Madrid vosotros solitos, yo me voy a casa- dije medio enfadada.
-Te acompañamos, no tenemos nada mejor que hacer.
-Como queráis, vamos a la estación.- Comenzamos a andar los tres en silencio hasta que pasamos por un callejón.
-Eso no es...- dijo Tom.
-Si, vamos a ver- añadió su hermano. Entramos en el callejón y llegamos a la puerta de un hostal muy antiguo.
-No, no es aquí- y empezaron a andar de nuevo hacia la salida del callejón.
-¿El qué no es aquí?- Pregunté.
-Nada- contestó Tom sonriendo.
-Vale, vale- y aceleré el paso. ¿Por qué no me lo decían?

Una vez en Las Piedras, comenzaron a andar y yo comencé a hacerles preguntas que seguían sin contestar, por lo que me tocó seguirlos.
Acabamos en la zona de locales donde estaba el 8 y medio.
-¿Qué hacemos aquí?
-Espera y verás- dijo Tom. Le hice caso. Entramos en uno de los locales de alrededor, uno que era de moteros. Al entrar me quedé con la boca abierta porque era exactamente igual que el Destiny al que Will me llevó. Fui a hablar, pero Tom se me adelantó leyéndome el pensamiento- si, es igual, se llama igual y sirve para lo mismo.
-¿Ha estado aquí todo el tiempo?
-Si.
-¿Por qué nadie me ha dicho nada?
-Porque no sabían si eras- y moviendo los labios dijo: la cazadora- y no es aconsejable venir aquí solo.- Miré el local y estaba vacío a excepción de una chica en detrás de la barra.
-Si, creo que tanta gente me puede hacer mucho daño- dije en tono irónico.
-Esto empieza a llenarse sobre las ocho- dijo la chica.
-Bueno saberlo- dije sonriendo.
-¿Una partidita?- Preguntó Will cogiendo los palos del billar.

12 ene. 2012

Capítulo 18

 Primero de todo, siento el pequeño retraso.... no pude subir ayer el capítulo ya que estaba liada con una cosilla que veréis pronto (espero) xD 
La otra cosilla es recordar que a la derecha del blog, debajo de los seguidores hay una encuesta y un ¿Widget? o como se diga en el que me podeís preguntar cualquier cosa (no suelo morder...)
Ya os dejo leer tranquilamente el capítulo!!! =P

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Íbamos de camino al local que habíamos alquilado para noche vieja, Laura no paraba de decir si después íbamos a desayunar churros a lo que todas la respondíamos que no lo sabíamos y que seguramente la churrería estaría llena porque todo el mundo hace lo mismo.
El local se llamaba 8 y medio y cuando entramos estaba lleno.
-Venga, vamos a por algo de beber- dijo Elea. Por el camino nos encontrábamos a algún compañero al que saludábamos, lo típico dos besos ¿qué tal? Y feliz año nuevo. Al final acabamos todas con un cubata menos Laura y Marina que acabaron con un mojito.
Nos lo estábamos pasando genial, bailando, cantando y haciendo fotos hasta que apareció Alberto.
-¡Qué guapas chicas!- Nos dio dos besos a cada una- tengo que hablar- señaló a todas con el dedo y se paró en mí- contigo.
Salimos a la calle. Había bastante gente, ya que el local estaba en una zona donde había más locales de fiesta.
-Vamos a dar una vuelta- dijo y comenzamos a nadar.
-¿Qué me querías decir?- Le pregunté mirándole a la cara, estaba preocupado.
-Lo soltaré de golpe- cogió aire, lo soltó- me voy, me voy de España.
-¡¿Qué?!
-Me voy a Italia, allí hay un grupo de personas que necesitan mi ayuda.
-¿Tu ayuda? ¿Para qué? No serán los vulturis ¿no?- dije sonriendo a lo que él reaccionó con una gran carcajada.
-No tienes remedio. No, no te lo puedo decir- sonrió- cuando termine volveré, no te vas a librar de mí tan fácilmente.
-No me podré librar de ti, siempre me traerás la pizza- dije riendo y abrazándole- llámame para saber algo de ti ¿vale?- Asintió y volvimos al local.
Cada uno se fue con sus amigos. Seguíamos bailando, cantando y haciéndonos fotos cuando de pronto apagaron las luces y la música. La gente empezó a gritar que pusieran música y de la misma forma en la que quitaron la música volvió, y lo hizo con “The final countdown” de Europe acompañada de luces. Alguien me agarró de la mano y me llevó hacia el centro de la pista.
-Estás muy guapa
-¿Qué haces aquí? Se supone que es privada…
-¿Privada?- Sonrió- a mí nadie me ha impedido entrar.
-Y si eso hubiera pasado, seguro que habrías hecho algo de cazador y solucionado ¿no?- Sonreí.
-¿Algo de cazador?- Preguntó divertido- habría entrado igualmente, solo que de otra forma- se encogió de hombros.
-¡Eva!- Dijo Will cuando me vio.- Toma- le dijo a su hermano dándole un vaso.
-¿Qué hacéis los dos aquí?- Pregunté.
-Espera, vamos fuera y hablamos- dijo Tom.
-Yo voy cuando termine esta canción- dijo su hermano sonriendo mientras cantaba.
-¿Y bien?- Le pregunté a Tom una vez fuera.
-Y bien ¿qué?
-¿Qué hacéis aquí?
-Celebrar noche vieja con una amiga- dijo sonriendo- ¿no podemos?
-No se que decirte, me parece muy raro que estés sólo para celebrar noche vieja conmigo. Es más ¿habéis venido sólo para pasar un día?
-No, nos vamos a quedar unas semanas.
-¿Cuántas?
-Unas cuantas- volvió a decir, sonriendo. Suspiré.
-¡Rápido, entrar que han puesto “Highway to Hell”!- Dijo Will que ni salió fuera, nos lo gritó desde la puerta y volvió a entrar.
-¿Entramos?- Le pregunté a Tom.
-Nos quedamos un rato aquí ¿no?
-Como quieras- le dije y me senté en un escalón, él se sentó a mi lado.
-¿Qué tal lo llevas?- Preguntó mirándome a los ojos.
-No se- me encogí de hombros- lo llevo, pero cada vez que me acuerdo de él se me hace un nudo en la garganta.- Me abrazó.
-Lo siento mucho, de verdad.
-¡Eva!- Ésa era Lucía, levanté la vista y vi a todas mis amigas sonriendo y alguna incluso me guiñó un ojo. Me separé de Tom y se acercaron a nosotros.
-¿No nos presentas?- Preguntó Marina. Hice las presentaciones correspondientes y nos quedamos en un incómodo silencio, que fue roto por Will, que se acercó corriendo.
-¡Me encanta este sitio!- Cuando se dio cuenta de que mis amigas le estaban mirando, añadió- ¡hola! Soy Will.
Más presentaciones, otro silencio incómodo hasta que lo volvió a interrumpir Will.
-Vuelvo dentro no vaya a ser que pongan más canciones buenas. Encantado de conoceros.
-Yo también entro, que me estoy quedando fría- y fui tras él.
-No, no tu te quedas con nosotras que tenemos que hablar- dijo Lucía señalando a Tom con la cabeza.
-Vaaale- me giré para hablar con Tom- entra, ahora voy.
-Toma mi chaqueta si tienes frío- me ofreció quitándose la chaqueta.
 -No, se me pasa si ando un rato.
-Insisto.
-Yo también- se rió y entró.
-¿Por qué te estaba abrazando?- Empezó a preguntarme Lucía.
-A ti no te importa, es asunto mío.
-Vale, no hace falta que seas tan borde.
-Es que es verdad, es asunto mío. Voy a entrar que tengo frío.
Entré en el local y me siguieron María, Elea y Laura.
Fuimos de las últimas en marcharnos del local, pero sin embargo fuimos unas de las pocas personas afortunadas de coger sitio en la churrería. Nos comimos un chocolate con churros cada una y luego nos fuimos a casa a dormir.

9 ene. 2012

Novedades!! =P

Creo que el título lo dice todo ¿no? 
Simplemente decir que en el lado derecho del blog, hay una encuesta (a la que me gustaría que respondieseis) y justo debajo de ella un... ¿Widget? Bueno, no se como se llama, la cosa es que está ahí por si queréis hacerme alguna pregunta, ya sea sobre la historia o sobre mí.

Por cierto, si me preguntáis algo sobre la historia es muy pero que muy probable que no haga spoilers... aviso... xD

Y por último, el miércoles habrá nuevo capítulo!! =)

2 ene. 2012

Capítulo 17 ( III )


-Ya claro.- Me senté en la litera de abajo- ya tienes lo que querías, no me puedo ir.
Tom se subió a la litera de arriba.
-Buenas noches- fue lo único que dijo antes de apagar la luz.
Le mandé un sms a Jake “estamos encerrados sacanos xfa” a lo que me respondió “lo se, no puedo, tom no me deja”
-Con que tú no la has cerrado ¿eh?- Le dije un poco irritada.
-No he sido yo.
-Pero ha sido idea tuya ¿por qué?
-Porque pensaba arreglar las cosas entre nosotros, pero creo que va a ser difícil o imposible.
-Y será culpa mía ¿verdad?
-Si.
-Vale- me levanté y fui hacia la mochila para coger el ipod.
-¿A dónde vas?
-No es asunto tuyo- dije en tono borde.
-Lo que tú digas.
Una vez con el ipod, me tumbé en la cama y me puse a escuchar música. Después de un rato, Tom se asomó desde arriba.
-¿Qué quieres?
-Quería ver si estabas despierta.
-Pues ya lo has visto ¿contento?
-¿Sabes? Comportándote así me demuestras que yo tenía razón.
-¿Sabes?- Dije imitándole- creo que no tienes razón ¿por qué razón no se van a arreglar las cosas sólo por mi culpa? No lo veo normal, me has acusado sin pruebas.
-¿Te parecen pocas estas pruebas? Mira tu comportamiento, ¿cuántos años tienes?
-Habló el maduro.
-No estamos hablando de mí, estamos hablando de ti.
-¿De mí? No, perdona, estamos hablando de por qué narices me has acusado sin pruebas.
-Déjalo- y volvió a tumbarse.
-Si, será lo mejor- me levanté y me puse a dar vueltas por la habitación.
-¿Puedes estarte quieta?
-No, ¿y sabes por qué? Porque no quiero estar aquí contigo. Abre la puerta.
-No lo voy a hacer, duérmete.
-Tú no me das órdenes ¿vale?- Me tumbé en el suelo e intenté dormir.
-Lo siento- dijo Tom tras un largo silencio y que noté que se estaba tumbado a mi lado. Abrí los ojos.
-Vale, por si no lo has notado me estaba quedando dormida….
-Por si no lo has notado me estaba disculpando- dijo imitándome.
-Si que lo he notado, de ahí el vale.- Me estaba comportando fatal, pero que no me hubiera encerrado ni acusado.
-¿Por qué estas así conmigo?
-¿Quizá pueda ser porque me has llamado hija de puta, encerrado en una habitación y acusado sin pruebas?- Dije en tono irónico.
-Ya te he dicho que lo siento.
-Es que a veces “lo siento” no sirve ¿sabes?
-¿Qué quieres que haga?
-Nada, no quiero que hagas nada.- Me giré para darle la espalda.
-Eva, no te enfades- me puso una mano en el hombro, yo se la aparté pero la volvió a poner.- Siento haberte llamado hija de puta y también lo que dije en la enfermería, pero creo que con el rodillazo que me diste te desahogaste bastante ¿no?
-Si te digo la verdad, me podría desahogar más. Respecto a lo de la enfermería, no me desmayé por desmayarme, me caí porque alguien me empujó y caí rodando por las escaleras- nos quedamos en silencio.
-Si te sirve de algo, si creo que seas la cazadora.
-¿Gracias?- Rió.
-De nada, ¿amigos?- Me giré y quedamos cara a cara.
-Amigos.